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la florería

  La florería Hay un día de mi infancia que, a pesar de mi corta edad, me acuerdo a la perfección. Estaba en el micro volviendo de la colonia de verano junto a mis compañeros cuando el chofer me avisa que era mi turno de bajar. Yo miro por la ventanilla de mi asiento y no logro divisar mi hogar: una pequeña vivienda azul, con dos ventanas innecesariamente grandes a ambos lados de la puerta, la cual fue pintada de negro años atrás luego de que mi hermano Francisco las haya manchado con sus acuarelas. Me despido de mis amigos y me bajo del micro, sin antes preguntarle al chofer la razón por la que no me estaba dejando en mi casa, ya que, en ese momento, yo era un niño muy vergonzoso. Al cruzar la calle me encuentro a mi mamá, quien me esperaba con una sonrisa. Yo, confundido, le pregunté dónde estábamos, a lo que me respondió: “¡En nuestra nueva casa!”. Fue en ese momento que entendí todas las cajas que me habían hecho embalar y todos los juguetes que me hicieron regalar. Nos habíamo...

reseña de "Tres luces" de Claire Keegan

  La historia que fue en busca de su autora: Tres luces “Las historias ya existen y van en busca de autores que quieran y logren expresarlas en palabras”. Esta reflexión, en palabras de Claire Keegan en una entrevista realizada por Oprah a principios de año, caracterizó el nacimiento de los cuentos “Tres luces” y “Pequeñas cosas como estas”, los cuales han sido llevados a la pantalla cinematográfica bajo los títulos de “The quiet girl” en 2022 y “Small things like these” en 2024.  Tres luces es un relato ingenuo, narrado por una niña que, en la Irlanda de los años ‘80, es llevada a la casa de sus parientes los Kinsella para que la cuiden, debido a que el avanzado embarazo de su madre y las precarias condiciones económicas de la familia dificultan su estadía en su propio hogar.  Una casa sin secretos y sin vergüenza. La incertidumbre y el miedo son algunas de las emociones que siente la niña, cuyo nombre no sabemos, al conocer a la pareja con la que iba a pasar esa tempora...

autobiografia editada

  Autobiografía Me llamo Malena. De chiquita lo primero que escuchaba cuando me presentaba ante alguien mayor a treinta, ya sea un profesor o algún amigo de mi papá, era la canción “Malena canta el tango”. A pesar de ese chiste bastante repetitivo, mi nombre siempre me gustó. A los ocho años me contaron que, hasta dos días antes de mi nacimiento, me iban a llamar Magdalena. Gracias a Dios no pasó, no me gusta para nada ese nombre, y menos aún el apodo: Maggie. Horroroso.  Nací en Buenos Aires y, sinceramente, no me veo viviendo en ningún otro lado. Me encanta esta ciudad. No podría ponerle un número a la cantidad de cuentos me narró mi mamá cada noche antes de dormir cuando era chiquita. Quizás era siempre el mismo o quizás iban variando según mis gustos, o los de ella, la verdad es que no lo sé, pero siempre disfruté esos quince minutos que pasabamos juntas antes de que me dejara vencer por el cansancio.  Ya siendo un poco más grande, quien me narraba cuentos o novelas c...

carta de personajes 4 (de Bad Bunny a Mickey Mouse)

  Carta 4 Hola Mickey: He leído tu última carta apresuradamente ya que ahora mismo me encuentro viajando hacia Norteamérica para dar un show de mi tour, pero durante todo el viaje no he podido dejar de pensar en ella. Me sentí conmovido por tu insistencia y por el sueño que no dejas de repetir acerca de llenar estadios juntos, imaginando todas las gargantas que van a cantar nuestras canciones. Me hiciste recordar por qué empecé en la música: por las ganas de desconcertar a la industria musical y de llegar a todos, sin importar nada más.  Al principio me costó imaginarlo. Pero ahora, puedo decir que me convenciste. Vamos a crear un caos ordenado. Vamos a mezclar lo que parece imposible. Vamos a llenar estadios.  Lo que sí, prometo evitar el doble sentido para que todas las canciones sean aptas para tu público. Y tu prometeme que no vas a hacer rimas sobre Pluto tomando leche chocolatada, aunque ahora que lo pienso, podría funcionar. Con agradecimiento, Bad Bunny.

carta de personajes 3 (de Bad Bunny a Maradona)

Carta 3 Querido Diego: Aprecio muchísimo tu respuesta tan clara y precisa. La leí varias veces, siempre desde el respeto y admiración, pero cada vez que la leo me quedo con la sensación de que no puedo quedarme callado. Por eso decido insistir con mi propuesta. Insisto porque creo que es importante honrar tu historia. Insisto porque creo que los recuerdos sí se pueden compartir. Insisto porque tu legado ya es eterno, y lo que es eterno no se pierde por encontrarse cerca del pueblo. No quiero poner tus camisetas como objeto de cosificación de mujeres y perversión de chicos encerradas en vidrieras. Quiero que estén en las casas del pueblo, donde la gente las vea y te recuerde como un gran influyente de la Argentina. Como tu dijiste, “la pelota no se mancha”, y yo creo que tu memoria tampoco se mancha si se ofrece a todos con la frente en alto. No lo tomes como una estrategia de mercado que me favorece únicamente a mi, sino como un acto de amor. Amor al fútbol, a ti, y a todo lo que repre...

cuento policial

  Cuento policial Pilar nunca llegaba tarde. Todas las mañanas a las seis en punto, la guardabosque del pequeño pueblo llegaba a su puesto laboral, saludaba a su compañero que cubría el turno de noche y daba inicio a su jornada laboral. Cuando no se presentó esa lluviosa mañana de julio, siendo que era una persona formidablemente responsable, su jefe se preocupó y no tardó ni media hora en levantar el teléfono para llamar a la comisaría. La policía Sofia Cruz se encontraba organizando unos papeles cuando escuchó al agente Diaz anunciar la denuncia por la desaparición de una joven que trabajaba en el bosque. Tras la orden de que cada uno se reúna con su guía canino, Cruz fue a buscar a aquel que la venía acompañando hace años en cada uno de los operativos. Se trataba de un gran perro negro que, a pesar de ya estar un poco viejo, seguia siendo tan inteligente y agil como la vez que lo conoció. El primer caso que resolvieron juntos fue el de un hombre que descuidó a su hijo en el parq...

cuento del secreto familiar

Nunca percibí tanto el silencio como lo estaba haciendo en esa sobremesa de aquella noche invernal de julio. Mi tía Susana nos había contado que su esposo José, a quien le debíamos el motivo de la cena ya que era su cumpleaños, no iba a asistir esa noche. A pesar de ver la sorpresa en los rostros de los presentes, Susana no dió explicaciones y arrancó a comer su empanada de carne.  A mi tío Jose yo le tenía gran aprecio. Para una nena de diez años, aquel tío que te hacía reír y divertirte era siempre tu favorito. Un jueves por mes me buscaba a la salida del colegio y me llevaba a almorzar a una precaria pizzería ubicada en la esquina de Avenida Dorrego y Amenabar. Solía agarrar múltiples servilletas para hacer aviones de papel y después lanzarlos alrededor de todo el restaurante. Obviamente la mesera le pedía por favor que parara, ya que estaba, además de malgastando servilletas, ensuciando todo el piso y molestando a los pocos clientes con los que estábamos compartiendo el espacio...

descripciones de la foto del archivo familiar

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Descripción objetiva: En la foto se puede ver a un hombre de aproximadamente 35 años que viste un traje negro simple acompañado por un peinado elegante, una corbata negra con decoraciones en blanco y una expresion seria en su cara. Junto al hombre se encuentra una señora de la edad de 55 que esta vistiendo un largo tapado negro de piel que esta sobre una camisa blanca, acompañados por una gran sonrisa en su rostro. Ambos están vistiendo formal ya que se encuentran en un evento que requiere esas características en la vestimenta, como por ejemplo un casamiento. Detrás de ellos se pueden ver varias personas que también concurrieron a dicho evento. Descripción subjetiva: A pesar de que se puede deducir a partir de sus expresiones, lo que nadie en el evento sabe, es que el hombre desprecia fuertemente a su madre, quien resulta ser la mujer que se encuentra a su lado. El evento en el que se encuentran es la fiesta del casamiento del muchacho, quien fue forzado por su madre a casarse con una...

carta de personajes 2 (Bad Bunny a Mickey Mouse)

Hola Mickey Mouse, Que locura oír de ti, nunca me imaginé que en mi carrera musical iba a recibir una propuesta para una colaboración musical contigo. Admiro mucho tu trabajo por tu cercanía con los niños y por el efecto que generas en ellos. A pesar de esto, no creo que realizar una canción juntos sea una buena idea. No siento que una combinación de nuestros estilos musicales sea posible, y, si te digo la verdad, se me complicaría mucho componer una canción sin caer por lo menos un poco en lo vulgar; es de esa manera como a mi me gusta componer y no veo posible cambiar eso. Y es por eso que no me imagino a un niño escuchar a Mickey diciendo “voy a llevarte pa PR, mami pa que veas cómo es que se perrea”. Sería como ver a los sobrinos del Pato Donald consumiendo ron a las 8am: increíblemente extraño, rozando lo ilegal. No me imagino como a un niño consumidor de Disney le pueda llegar a gustar una canción con un ritmo puertorriqueño y letras subidas de tono, como tampoco imagino a mis fa...

texto de foto de una esquina

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En medio del silencio que habitaba un martes a la mañana entre las veredas del barrio de Chacarita, se podía escuchar una simple pero armoniosa melodía orquestal que provenía de una florería situada en la intersección de las calles Lemos y Santos Dumont.  Más allá de la música, me llamó la atención el carrito rosa que se encontraba sobre la vereda, junto con los floreros ubicados a cada lado de la puerta, generando una imagen de perfecto equilibrio simétrico. Era atrayente la manera en la que la rampa para ascender a la vereda derivaba en la entrada de la florería, como si me estuviera convocando a ingresar. Por simple curiosidad, desde ese momento, me prometí a mi misma pasar mínimo una vez al día por esa esquina. Descubrí que el carrito rosa lo colocaron fuera del local solamente tres veces esa semana, como también que, a menos que se hayan vendido, no modificaron de posición las flores que se encuentran al lado de la puerta, al ser éstas artificiales. La música que reproducen su...

linea de tiempo

1) 2009: Mi mamá me lee cuentos infantiles todas las noches antes de irme a dormir 2013: Una vez al mes, en las clases de lengua de primaria, íbamos a la biblioteca de mi colegio y la bibliotecaria, Laura, se tomaba el tiempo de leernos un cuento o una corta novela a todos los alumnos. Nos sentabamos en el piso, y, si tenias suerte y eras rapido, podias conseguirte un almohadón para estar más cómodo. La bibliotecaria se sentaba en una silla y todos los nenes la mirábamos atentos y esperabamos a que inicie la lectura que tocaba ese mes. Variaba entre fantasía, ciencia ficción y terror; este último género no lo elegía muy seguido, a pesar de lo mucho que a mi me gustaba, porque solía asustar a algunos de mis compañeros. Una vez que empezaba a leer, acompañaba el relato con mímicas con sus manos. Si hablaba del mar, movía las manos imitando el movimiento de las olas que rompían en la orilla. Si hablaba de un mentiroso, simulaba que su nariz crecía y crecía como Pinocho. Con el tiempo, tod...

autobiografia

Me llamo Malena. De chiquita lo primero que escuchaba cuando me presentaba ante alguien mayor a treinta, ya sea un profesor o algún amigo de mi papá, era la canción “Malena canta el tango”. A pesar de ese chiste repetitivo, mi nombre siempre me gustó. A los ocho años me contaron que, hasta dos días antes de mi nacimiento, me iban a llamar Magdalena. Gracias a Dios no pasó, no me gusta para nada ese nombre, y menos aún el apodo: Maggie. Horroroso.  Nací en Buenos Aires y, sinceramente, no me veo viviendo en ningún otro lado. Me encanta esta ciudad. De chiquita quería ser escritora cuando crezca. Lo había decidido a los diez años después de terminar de leer un libro y ver páginas en blanco sobrantes al final del mismo. Me veía a mí misma llenando esas páginas con mis propias palabras. A los tres meses, ya se me habían ido las ganas. Por la cabeza se me atravesaron millones de estilos de vida que quería seguir: abogada, médica, periodista, cocinera. Esta última duró bastante, unos tre...

24 de marzo

A los nueve años mis papas me llevaron a mi primera marcha del 24 de marzo. Desde que tengo memoria han dedicado varias sobremesas para explicar los sucesos ocurridos entre 1976 y 1983, y la importancia de recordar y juzgarlos con el objetivo de que no se repitan. No voy a mentir, siendo chiquita no entendía por que ellos se quejaban tanto de la indiferencia e ignorancia de algunos argentinos, pero realmente era porque no se me pasaba por la cabeza la posibilidad de que alguien avalara y respaldara todo aquello que me estaban contando. Yo no vivi la dictadura, pero que haya tantas personas que si la hayan vivido es suficiente para que se sigan divulgando relatos a través de los años ya sea boca en boca como en noticieros o redes sociales. Hoy puedo decir que ya no me llevan a marchar, sino que yo decido ir y acompañar a todos aquellos que buscan memoria, verdad y justicia como yo.

cuento basado en un sueño

El sombrero rojo El invierno en que Clara desapareció se caracterizo por ser sombrío y melancólico, con fuertes tormentas recurrentes que perduraban días y noches. En la pequeña casa situada en Caballito, Buenos Aires, vivía Clara con sus padres y su hermano menor, Julian. Cada noche se sumía en sueños tan profundos que, a la mañana siguiente, le costaba trabajo diferenciarlos de la realidad. Tras cenar con su familia y darse una ducha, la niña de catorce años se acosto y logro conciliar el sueño apenas apoyo la cabeza sobre la almohada, dando así inicio a un profundo sueño. Clara se encontraba entre unas montañas rocosas y llenas de nieve, el cielo estaba profundamente despejado y mantenía un color azul deslumbrante, y hacia el horizonte se podían observar pequeñas casas de un pueblo inhabitado. Junto a ella se encontraban catorce personas mas, de diferentes edades y tamaños, que no emitían ningún tipo de sonido, pero todos y cada uno de ellos tenían una sonrisa de oreja a oreja y sob...

carta de personajes (Bad Bunny a Maradona)

Querido Diego: Espero que te encuentres bien y estes teniendo una buena semana. La ultima vez que nos vimos yo me encontraba de gira por Argentina y acababa de dar un increíble show en el Estadio Velez Sarsfield; la realidad es que estaba en un gran momento de mi carrera. Pero actualmente vivo con un constante nudo en la garganta. Como es de publico conocimiento, la música esta atravesando una crisis gigante, que nos exige a los cantantes reinventarnos para no ser expulsados de la industria ni quedarnos con las manos vacías, y es por esto mismo que decidimos comunicarme contigo para proponerte un proyecto que podríamos hacer juntos. Pensando en ti t en todo lo que representas para el mundo del futbol, se me ocurrió que, en mis shows pendientes de Latinoamérica, podrías poner a la venta como parte del merchandasing oficial una gran cantidad de las camisetas que usaste en partidos a lo largo de tu vida, como por ejemplo los del mundial de 1982, las cuales cargan con un valor que va mas a...

microcuentos

1)  Siempre fui fanática de esta banda de música, y hoy me encontraba en un estadio lleno de gente que era tan fanática como yo. Pero, a diferencia de shows anteriores, en este abundaba un aire nostálgico y melancólico, porque se trataba de un ultimo concierto en memoria del cantante principal, quien había fallecido meses atrás. Las luces se apagan dando pie al conjunto de instrumentos para conformar la melodía de una de sus canciones mas conocidas. Todos cantábamos tan fuerte como podíamos, con el fin de sustituir la voz que hoy ya no estaba con nosotros. Pero de repente eso ya no era necesario, porque comienzo a escuchar a aquella voz tan familiar acompañada por la aparición de una silueta oscura en el escenario. El estadio estaba repleto de gente en estado de shock, pero nadie se movió, sabiendo que lo estábamos teniendo por ultima vez entre nosotros. 2) Hospedarse en el famoso hotel “Crespo Suites & Resort” ubicado en el barrio de Villa Crespo era imprescindible para los tu...