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descripciones de la foto del archivo familiar

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Descripción objetiva: En la foto se puede ver a un hombre de aproximadamente 35 años que viste un traje negro simple acompañado por un peinado elegante, una corbata negra con decoraciones en blanco y una expresion seria en su cara. Junto al hombre se encuentra una señora de la edad de 55 que esta vistiendo un largo tapado negro de piel que esta sobre una camisa blanca, acompañados por una gran sonrisa en su rostro. Ambos están vistiendo formal ya que se encuentran en un evento que requiere esas características en la vestimenta, como por ejemplo un casamiento. Detrás de ellos se pueden ver varias personas que también concurrieron a dicho evento. Descripción subjetiva: A pesar de que se puede deducir a partir de sus expresiones, lo que nadie en el evento sabe, es que el hombre desprecia fuertemente a su madre, quien resulta ser la mujer que se encuentra a su lado. El evento en el que se encuentran es la fiesta del casamiento del muchacho, quien fue forzado por su madre a casarse con una...

carta de personajes 2 (Bad Bunny a Mickey Mouse)

Hola Mickey Mouse, Que locura oír de ti, nunca me imaginé que en mi carrera musical iba a recibir una propuesta para una colaboración musical contigo. Admiro mucho tu trabajo por tu cercanía con los niños y por el efecto que generas en ellos. A pesar de esto, no creo que realizar una canción juntos sea una buena idea. No siento que una combinación de nuestros estilos musicales sea posible, y, si te digo la verdad, se me complicaría mucho componer una canción sin caer por lo menos un poco en lo vulgar; es de esa manera como a mi me gusta componer y no veo posible cambiar eso. Y es por eso que no me imagino a un niño escuchar a Mickey diciendo “voy a llevarte pa PR, mami pa que veas cómo es que se perrea”. Sería como ver a los sobrinos del Pato Donald consumiendo ron a las 8am: increíblemente extraño, rozando lo ilegal. No me imagino como a un niño consumidor de Disney le pueda llegar a gustar una canción con un ritmo puertorriqueño y letras subidas de tono, como tampoco imagino a mis fa...

texto de foto de una esquina

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En medio del silencio que habitaba un martes a la mañana entre las veredas del barrio de Chacarita, se podía escuchar una simple pero armoniosa melodía orquestal que provenía de una florería situada en la intersección de las calles Lemos y Santos Dumont.  Más allá de la música, me llamó la atención el carrito rosa que se encontraba sobre la vereda, junto con los floreros ubicados a cada lado de la puerta, generando una imagen de perfecto equilibrio simétrico. Era atrayente la manera en la que la rampa para ascender a la vereda derivaba en la entrada de la florería, como si me estuviera convocando a ingresar. Por simple curiosidad, desde ese momento, me prometí a mi misma pasar mínimo una vez al día por esa esquina. Descubrí que el carrito rosa lo colocaron fuera del local solamente tres veces esa semana, como también que, a menos que se hayan vendido, no modificaron de posición las flores que se encuentran al lado de la puerta, al ser éstas artificiales. La música que reproducen su...

linea de tiempo

1) 2009: Mi mamá me lee cuentos infantiles todas las noches antes de irme a dormir 2013: Una vez al mes, en las clases de lengua de primaria, íbamos a la biblioteca de mi colegio y la bibliotecaria, Laura, se tomaba el tiempo de leernos un cuento o una corta novela a todos los alumnos. Nos sentabamos en el piso, y, si tenias suerte y eras rapido, podias conseguirte un almohadón para estar más cómodo. La bibliotecaria se sentaba en una silla y todos los nenes la mirábamos atentos y esperabamos a que inicie la lectura que tocaba ese mes. Variaba entre fantasía, ciencia ficción y terror; este último género no lo elegía muy seguido, a pesar de lo mucho que a mi me gustaba, porque solía asustar a algunos de mis compañeros. Una vez que empezaba a leer, acompañaba el relato con mímicas con sus manos. Si hablaba del mar, movía las manos imitando el movimiento de las olas que rompían en la orilla. Si hablaba de un mentiroso, simulaba que su nariz crecía y crecía como Pinocho. Con el tiempo, tod...

autobiografia

Me llamo Malena. De chiquita lo primero que escuchaba cuando me presentaba ante alguien mayor a treinta, ya sea un profesor o algún amigo de mi papá, era la canción “Malena canta el tango”. A pesar de ese chiste repetitivo, mi nombre siempre me gustó. A los ocho años me contaron que, hasta dos días antes de mi nacimiento, me iban a llamar Magdalena. Gracias a Dios no pasó, no me gusta para nada ese nombre, y menos aún el apodo: Maggie. Horroroso.  Nací en Buenos Aires y, sinceramente, no me veo viviendo en ningún otro lado. Me encanta esta ciudad. De chiquita quería ser escritora cuando crezca. Lo había decidido a los diez años después de terminar de leer un libro y ver páginas en blanco sobrantes al final del mismo. Me veía a mí misma llenando esas páginas con mis propias palabras. A los tres meses, ya se me habían ido las ganas. Por la cabeza se me atravesaron millones de estilos de vida que quería seguir: abogada, médica, periodista, cocinera. Esta última duró bastante, unos tre...

24 de marzo

A los nueve años mis papas me llevaron a mi primera marcha del 24 de marzo. Desde que tengo memoria han dedicado varias sobremesas para explicar los sucesos ocurridos entre 1976 y 1983, y la importancia de recordar y juzgarlos con el objetivo de que no se repitan. No voy a mentir, siendo chiquita no entendía por que ellos se quejaban tanto de la indiferencia e ignorancia de algunos argentinos, pero realmente era porque no se me pasaba por la cabeza la posibilidad de que alguien avalara y respaldara todo aquello que me estaban contando. Yo no vivi la dictadura, pero que haya tantas personas que si la hayan vivido es suficiente para que se sigan divulgando relatos a través de los años ya sea boca en boca como en noticieros o redes sociales. Hoy puedo decir que ya no me llevan a marchar, sino que yo decido ir y acompañar a todos aquellos que buscan memoria, verdad y justicia como yo.

cuento basado en un sueño

El sombrero rojo El invierno en que Clara desapareció se caracterizo por ser sombrío y melancólico, con fuertes tormentas recurrentes que perduraban días y noches. En la pequeña casa situada en Caballito, Buenos Aires, vivía Clara con sus padres y su hermano menor, Julian. Cada noche se sumía en sueños tan profundos que, a la mañana siguiente, le costaba trabajo diferenciarlos de la realidad. Tras cenar con su familia y darse una ducha, la niña de catorce años se acosto y logro conciliar el sueño apenas apoyo la cabeza sobre la almohada, dando así inicio a un profundo sueño. Clara se encontraba entre unas montañas rocosas y llenas de nieve, el cielo estaba profundamente despejado y mantenía un color azul deslumbrante, y hacia el horizonte se podían observar pequeñas casas de un pueblo inhabitado. Junto a ella se encontraban catorce personas mas, de diferentes edades y tamaños, que no emitían ningún tipo de sonido, pero todos y cada uno de ellos tenían una sonrisa de oreja a oreja y sob...